El potenciómetro ultraplano sensofoil®, de la compañía francesa Andig, es un sensor de posición que funciona como los potenciómetros mecánicos tradicionales, pero tiene un grosor de tan solo 2 mm. Por ello, es ideal para situaciones de espacio reducido y para revisar y facilitar las cadenas cinemáticas. Utilizado como divisor de voltaje, le basta una presión de unos 2 Ncm para proporcionar información de posición con una resolución casi infinita.
Su soporte autoadhesivo lo hace muy sencillo de usar. Con un grado de protección IP65, está indicado para gran número de aplicaciones, incluso las más exigentes donde la limpieza es una prioridad.
Está disponible en rangos de 50 a 500 mm, pero Andig también ofrece distintas versiones especiales en poco tiempo y a “un precio muy atractivo” (con formas y rangos especiales, por ejemplo).
Fabricado hasta ahora con PET para su uso con temperaturas de entre -40° y +55 °C, sensofoil® está disponible ahora en versión híbrida para temperaturas de hasta +125 °C. Ya se utiliza ampliamente en el sector médico y tiene interesantes aplicaciones en otros campos como el transporte, la industria aeroespacial y el gran público.
Impulsa la competitividad industrial, la sostenibilidad y la resiliencia
Su integración dentro de un entorno industrial genera un flujo de datos constante y en crecimiento
Su futuro está claramente orientado a una expansión significativa, impulsada por la continua evolución de la inteligencia artificial, IoT y el análisis de datos en tiempo real
Ha abierto hasta el 20 de abril la convocatoria de nuevos participantes
Seguridad y formación toman especial relevancia en un momento en el que la IA da el siguiente paso
La conectividad de las fábricas abre la puerta a grandes peligros que deben ser resueltos incluso desde la fase de diseño
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